El famoso Parque Hundido



El Parque Hundido es un rincón emblemático de la Ciudad de México y... bla bla bla, sí, todos los artículos en la red empiezan así, qué aburrido. 

En fin, para quienes anden de paseo por la Ciudad de México y ya estén fastidiados de ir siempre al típico centro comercial con cine y sección de comida rápida, el dar un paseo por el Parque Hundido y quedarse recostado sobre el pasto un buen rato, es la opción a elegir. 

Bueno, lo primero es saber llegar al Parque Hundido y es de lo más sencillo, si vienes del norte de la Ciudad de México, entonces toma la avenida Insurgentes hacia el sur hasta llegar al parque que te quedará a la derecha, si vienes del sur, entonces toma Insurgentes hacia el norte y lo verás a la izquierda, listo, sencillo, ¿no? (Avenida Insurgentes Sur esquina con avenida Porfirio Díaz, colonia Extremadura Insurgentes, delegación Benito Juárez, código postal 03740, Ciudad de México)

 Si viajas por metrobus entonces bájate en la estación Parque Hundido. 

Ahora bien, si vas en auto te será un poco complicado encontrar dónde estacionarlo, la mejor opción es buscar sobre la Porfirio Díaz, es de dos sentidos así que la puedes tomar a la derecha desde Insurgentes (si vienes del norte) y retornarte sobre la misma una y otra vez hasta encontrar lugar. 

Lo único malo de esta avenida es que ya tiene dueño, no conozco su nombre pero sé que usa una franela y te indica en dónde puedes estacionarte, cuando te bajas del auto te dice que te costará 20 pesos, bueno, ese es el problema de la Ciudad de México, los "viene viene", no sabemos ni cuándo ni a quién le compraron las calles pero lo que sí sabemos es que nos cobran por permitirnos estacionarnos sobre ellas. 

Pero bueno, si compraron la calle no debió ser barato, así que hay que hacer rendir la inversión. Lo malo es que estos señores inversionistas no se preocupan si uno se estaciona en sitio prohibido (donde haya rayas en el pavimento). Si uno se estaciona en lugar prohibido no hay viene viene que avise, pero sí llegará la grúa a llevarse el auto, así que mucho cuidado. 

Pero lo bueno es que el Parque Hundido vale la pena por ser tan peculiar, tiene varios detalles que lo hacen bastante agradable. Sí, el Parque Hundido está hundido, y tiene un enorme reloj de manecillas. Lo que tiene en especial (aparte de estar hundido) es que tiene "zonas arqueológicas" así que está dividido en varias partes que tienen réplicas de cabezas totonacas, mayas, mexicas, etc. 

Así que siguiendo los caminos del parque se va uno encontrando con estas réplicas, es un buen toque. Otro toque que no sé qué tan bueno sea, es que uno también se encuentra con vendendores de chicharrones, cueritos, nieves y cosas que cuelgan (como en todos los parques).

El parque está bastante bien cuidado, tiene botes de basura bien instalados, árboles frutales y ardillas que no parecen temerle a los humanos, aunque sí se nota que le temen a los perros que se entretienen persiguiéndolas. 

Algo que se puede hacer es recostarse sobre el pasto, pero ten en cuenta que si vas en pareja no tardará en llegar el típico vendedor ambulante impertinente a venderte algo inservible para que quedes bien con tu pareja. Así que un rato que podría ser agradable y relajante deja de serlo gracias a la economía en "franca recuperación". 

Si corres con suerte llegarás cuando algún grupo musical esté tocando en la concha acústica del parque, si corres con mala suerte ese grupo musical estará tocando rock pesado, lo que no te ayudará a relajarte. 

En conclusión: no planees todo un día en el Parque Hundido, sólo visítalo, conócelo y cuando los vendedores de baratijas estén por alcanzarte, huye de ahí... a menos que quieras llevarte a los niños a andar en bicicleta o triciclo y hacer un día de campo con la familia. 


Encuéntralo