Al llegar lo primero que se nota es que ya no existen esos arcos de metal de color verde y de medio metro de altura con los que se protegían los jardines y que a mi gusto estaban bastante feos. Punto a favor por haberse deshecho de esos arcos.
Otro gran cambio es el piso, el viejo ya estaba muy irregular tanto que uno se la pasaba tropezando con los chipotes y para las chicas entaconadas eso se volvía todo un reto con alto riesgo de torceduras de tobillos sin contar la pérdida del glamour.
Ahora el piso está perfectamente nivelado con diferentes texturas en rectángulos sin divisiones por lo que no representan un peligroso devorador de tacones, así que las mujeres pueden estar tranquilas al respecto. La textura del piso parece más del interior de algún museo, cosa que me agradó bastante. Otro punto a favor.

Otra cosa muy buena al estilo "vengan turistas y miren qué bonita es la Alameda", son las fuentes danzantes con diseños peculiares y que son todavía más vistosas durante las noches ya que las iluminan con colores cambiantes.
Algo que me pareció excelente es que ya no hay vagabundos ebrios tomando la siesta a la sombra de los árboles, no es porque yo sea un insensible sino porque creo que al igual que a mí, a nadie le gusta andar caminando a escasos metros de estos personajazos de las grandes ciudades.
También es bastante notable la ausencia de los merolicos que no hacían más que su especialidad; hablar y hablar creando expectativa sin llegar a mostrar lo que prometían. Ahora en lugar de aquellos nos encontramos con un par de músicos tocando canciones como Bésame mucho, con únicamente una guitarra eléctrica y un saxofón.
Puntos en contra son pocos en comparación con los puntos a favor. Por ejemplo, la iluminación que ahora es led, cosa muy buena, es azulada (blanco frío) y eso a mí no me gusta ni tantito, la luz que me gusta es la amarillenta (blanco cálido), claro está que la mayoría de las personas no se darán cuenta en absoluto del color de dicha iluminación.
Otro punto en contra es la cantidad de bancas, uno puede caminar y caminar sin encontrar en dónde sentarse, las bancas en las partes centrales obviamente están siendo usadas, mientras que las bancas que están libres son las ubicadas en las orillas en donde no existe algo interesante cerca como pueden ser las fuentes coloridas.
En conclusión; Alameda restaurada, personas peculiares saltando al paso, guitarrista, saxofonista y excelente compañía (que es saxofonista en ciernes) pueden hacer inmejorable cualquier tarde de cualquier día.
Recuerda llevar cambio porque habrá espectáculos callejeros como este dueto, bailarines de música africana-brasileña-mexicana, cilindreros y hasta niños de alguna casa hogar cantando villancicos que bien valen una aportación de 10 pesos.