El enfermo imaginario



El enfermo imaginario que según el eslogan once de cada diez médicos la recomiendan, es una historia escrita en 1673 en Francia, claro está que la obra está hablada en un español parecido al de España, cosa que no nos molesta por lo entretenido de la historia. 

Trata de un señor interpretado por Carlos Ignacio, que termina siendo hipocondriaco a causa de los médicos ventajosos que le llenan la mente de enfermedades, esta historia más la historia de su hija interpretada por Lisset y su romance con un desconocido hacen que la obra se vuelva bastante graciosa. 

Lo curioso de esta obra es que la mucama interpretada por Lourdes Deschamps, puede llevarse la obra en general, Lourdes tiene una gracia nata tan agradable que uno ríe con ella más que del guión que le corresponde. 

Algo realmente digno de ser visto es la interpretación de Lisset, aparte de ser una mujer hermosa -a pesar del maquillaje tan cargado dada la época en la que se desarrolla la obra-, existen alrededor de 5 minutos en los que ella canta como parte del desarrollo de la historia, si bien es cierto que es una historia divertida y con muy buenas actuaciones, es importante recalcar que si no fuera así, que si la obra fuera mala y las actuaciones también, bien valdría la pena verla únicamente por esos 5 minutos en los que Angélica (Lisset) canta.

Afortunadamente la obra es mucho más que estos 5 minutos de placer auditivo, existen risas en todo momento y no hay ratos en los que uno se aburra o se distraiga, excepto durante el intermedio. Uno llega a adentrarse tanto en la historia que hay momentos en los que uno aplaude junto con los actores o llega a sentir cierta empatía con los problemas de los personajes. 

En fin, se trata de una obra para pasar un rato muy agradable e incluso para recapacitar acerca de las prácticas de algunos profesionales. 

Se presenta en el Teatro Banamex, en Santa Fe, Ciudad de México. Este teatro está dentro de la Plaza Zéntrica, cuyo primer estacionamiento está limitado a 15 minutos así que lo conveniente es darle 1/4 de vuelta a la plaza y dejar el auto en el estacionamiento subterráneo. Los boletos se pueden comprar en taquilla o por ticketmaster.

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